Va siendo hora que concluyamos la serie de entradas relacionadas con el VII Encuentro antes de que la nieve tape definitivamente nuestras huellas, pues el tiempo pasa y hay que ocuparse de otros asuntos, por ejemplo de la octava edición.
El día del Sendero, el 9 de octubre de 2010, dio de sí como para hablar de él largo y tendido en esta entrada. Pero hay algo de lo que la organización guardará un recuerdo muy cariñoso: la fidelidad de los participantes. No faltó ni uno de los inscritos a pesar de que el otoño se desató con todo lo que le caracteriza, y no hizo, precisamente, un día para disfrutar de la música al aire libre, y eso que la semana previa tuvimos un tiempo primaveral, con sol e incluso calor. Sin embargo, nadie estuvo dispuesto a dejarse arrebatar el día y renunciar a disfrutar de la buena música y de la buena compañía.
Todo un ejemplo de voluntad que debería extenderse y generalizarse. Y que se vea por ahí que con lluvia, frío, viento, y lo que fuera, se hizo lo que ese día estaba planeado, desoyendo a los agoreros televisivos que anuncian el fin de los tiempos cada viernes que se prevee “mal tiempo” -¿qué es, por cierto, mal tiempo?.
Algo sí varió respecto de lo previsto. Prácticamente todos los toques sufrieron cambios y algunos se suprimieron, pasando los intérpretes a otro escenario. Al final se hizo gran parte del trayecto en autocar. Pero como consuelo podemos decir que empezamos y acabamos donde se planeó y comimos donde dijimos (muy buena la olla ferroviaria), eso sí, bajo techado.
Colocamos algunas fotos de ese día. Esperamos poder hacer una recopilación más abundante y ofrecerla en algún medio más apropiado que éste. Ya os avisaremos.
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Los que estuvieron allí comprobarán que faltan músicos y toques, como el que tuvo lugar a los postres. Pero a la espera de hacer alguna recopilación más completa os mostramos esta pequeña selección de fotos del Sendero del día 9.

















